Elige como deseas ofrecer tu propiedad.

Muchos propietarios consideran la póliza de arrendamiento como un gasto opcional. La frase más común es: “Nunca he tenido problema.”
Pero el riesgo no se mide por el pasado, se mide por la posibilidad futura.
Un arrendatario que incumple puede generar meses sin pago, procesos de restitución, costos jurídicos y deterioro del inmueble.
El problema no es solo el dinero, es el tiempo y la energía que consume.
Muchos arriendos empiezan con excelente relación. Pero situaciones como pérdida de empleo o dificultades económicas pueden cambiar el panorama.
La póliza no desconfía del arrendatario. Protege al propietario.
No. Hoy es posible arrendar directo o por corretaje y contratar la póliza de forma independiente. Eso permite mantener el control sin quedar desprotegido.
Arrendar sin póliza puede funcionar… hasta que no funciona. La pregunta no es si el arrendatario parece confiable, la pregunta es si tú quieres asumir el riesgo completo.